-¿Qué te gustaría que te hiciera?
Me dijo, con su boca a escasos dos centímetros de la mía. Dudé un poco en la respuesta porque... realmente lo quería todo al mismo tiempo, además, oirle decir eso hizo que se me nublase un poco la vista y se me aflojasen las rodillas. Separé los labios en un intento de articular algún sonido con sentido pero, básicamente, boqueé como un pez.
El empezó a mirarme inquieto, esperando una respuesta, entonces se separó un poco de mi, como tomando perspectiva, ladeó la cabeza y alargó su mano hasta la parte superior de mi cuello para dejar resbalar sus dedos, muy despacio, hasta la curva del hombro.
Noté como se me ponía la piel de gallina y los pezones tan duros que dolían. Le miré y después me miré instintivamente las tetas. Su vista siguió a la mía y sus manos terminaron de desabrochar los pocos botones del vestido que permanecían en su sitio y de deslizar por mis brazos los tirantes del sujetador. El roce de la tela al separarse de mis pezones me cortó la respiración pero... cuando noté sus labios rodeando uno de ellos me sentí explotar. Turnaba las atenciones de un pecho a otro, a veces subía por mi cuello hasta mi boca para morder suavemente el labio inferior.
Al cabo de un rato, yo ya no llevaba más que las medias y unas bragas totalmente empapadas y pegajosas contra las que se frotaba su impresionante erección.
-Fóllame... fóllame, por favor.
lunes, 22 de septiembre de 2014
jueves, 18 de septiembre de 2014
Besos
Un beso (y no me refiero a un beso fraternal)
suele ser el primer contacto entre dos amantes, aunque no siempre. En mi caso
me inicié más bien tarde en estas lides (no me dieron mi primer beso hasta mi
segundo año de facultad... ahí es nada).
Fue una de mis experiencias más eróticas,
vale que hasta ese momento sólo me había comido los morros la almohada, pero
casi diría que se me compensaron todas las esperas con la experiencia.
La verdad es que no tenía muchas expectativas puestas
en aquella noche, ni siquiera me apetecía salir pero ya había prometido ir a
aquella fiesta de aquel colegio mayor. En un par de horas estaba todo el mundo
borracho y/o dándose el lote con alguno de los chicos del colegio mayor…. Yo ya
me estaba agobiando y pensando en irme a
dormir cuando se me acercó un chico
mayor que me preguntó por qué tenía aquella
cara de aburrida.
Charlamos durante un buen rato, fuera, en un jardincito que tenía el propio local, recuerdo
que tenía una voz impresionante, muy suave, con timbres graves que hacían que se me mojasen las bragas, además
me miraba como mira un león a una cebra… y empecé a ponerme tan nerviosa que no
podía dejar de mordisquear el borde de aquel vaso de plástico vacío desde hacía una media hora…. Supongo que,
inconscientemente, lo estaba empleando como
escudo. Se sonrió y dijo “¿vas a dejar
tranquilo ya a ese pobre vaso?" mientras me lo quitaba de las manos y
acortaba distancias dejándome literalmente con la espalda pegada a la pared.
Me miraba despacio, creo que disfrutaba viéndome toda
roja, nerviosa, intentando controlar los temblorcillos de mandíbula, incapaz de levantar la vista del cuello de su camisa y pegó su
cuerpo al mío, sin apretarme pero pegado; acercó su boca sin prisa, buscando la mía, y yo fui
esquivándola girando un poquito la cara,(nunca me habían besado, no sabía si
sabría devolver el beso, en dos palabras: estaba cagadita) hasta que me apretó un poquito con el cuerpo y
me dijo al oído con una voz ronca “eh… mírame”
Y me besó, ya lo creo que me besó…
miércoles, 17 de septiembre de 2014
El sexo
Seguro que no hay nada nuevo por decir al respecto, no obstante, en estas cuestiones todo resulta tan personal que casi se podría decir que es único para cada individuo (primer tópico.... aunque cierto).
Para mi el sexo es y está en muchas cosas y creo firmemente que sus sensaciones se propagan fácil y rápidamente como suaves ondas expansivas, explicaré mi teoría con más calma en otro momento, pero digamos que por suerte la sensualidad y sexualidad es altamente contagiosa, al menos para mi.
No me considero una obsesa sexual ni mucho menos, pero reconozco que hay pocas cosas que permitan tanta diversión y placer de tantas formas distintas y que en ocasiones me empaña el cerebro por temporadas.
Por eso mi intención es volcar aquí mis experiencias, mis deseos, mis fantasías, las cosas que me gustan, las que no, las que me molestan... todo en relación al sexo, el erotismo y la sensualidad, y utilizar este blog a modo de cajita de los tesoros donde guardamos, escondidas y para nuestro delite, todas esas cositas que nos producen un gran placer personal.
Para mi el sexo es y está en muchas cosas y creo firmemente que sus sensaciones se propagan fácil y rápidamente como suaves ondas expansivas, explicaré mi teoría con más calma en otro momento, pero digamos que por suerte la sensualidad y sexualidad es altamente contagiosa, al menos para mi.
No me considero una obsesa sexual ni mucho menos, pero reconozco que hay pocas cosas que permitan tanta diversión y placer de tantas formas distintas y que en ocasiones me empaña el cerebro por temporadas.
Por eso mi intención es volcar aquí mis experiencias, mis deseos, mis fantasías, las cosas que me gustan, las que no, las que me molestan... todo en relación al sexo, el erotismo y la sensualidad, y utilizar este blog a modo de cajita de los tesoros donde guardamos, escondidas y para nuestro delite, todas esas cositas que nos producen un gran placer personal.
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